A pesar de que el paro oscila según la economía crezca o se estanque, es una cuestión polémica discernir la causa por la que siempre hay un remanente de personas en paro y también la causa por la que muchos sectores de actividad económica no encuentran las personas debidamente cualificadas para contratarlas.

Para tratar esta situación contradictoria, los poderes públicos destinan recursos en forma de políticas públicas: son las llamadas políticas pasivas y activas para luchar contra el paro y procurar una calificación profesional de los recursos humanos que corresponda -hasta donde sea posible- a las demandas de los sectores productivos.

Los conceptos clave.

Por políticas pasivas de empleo hay que entender las prestaciones económicas que paga el Estado a las personas que se encuentran en situación de paro, que perciben unas cantidades y por unos periodos determinados según su situación personal y en relación a su trayectoria en el mercado de trabajo.

Las políticas activas de empleo son las realmente interesantes porque tienen por objetivo insertar la persona en el mercado de trabajo. ¿Pero cómo se estructuran las políticas activas de empleo según el Servicio Público de Empleo Estatal?

  • Orientación. Tarea que hacen los servicios públicos para ayudar a las personas a trazar su propio itinerario formativo y para adquirir las habilidades y conocimientos mínimos imprescindibles para lograr la inserción laboral, teniendo en cuenta las capacidades e intereses de la persona y su trayectoria laboral y formativa, con independencia de su edad.
  • Formación. Tarea que hacen los servicios públicos para formar a las personas en aquellos campos del conocimiento en el que pueden calificarse profesionalmente según sus aptitudes y para obtener las máximas garantías en relación a la posterior inserción laboral
  • Oportunidades de trabajo. Tarea de apoyo a los procesos de acompañamiento a la búsqueda de trabajo como por ejemplo las bolsas de trabajo, los servicios de intermediación entre la oferta y la demanda, la promoción de jornadas sectoriales en sectores económicos donde hay oportunidades laborales, etc.
  • Igualdad de oportunidades en el acceso al empleo. Servicios de apoyo a la capacitación para el acceso al mercado de trabajo destinados a aquellos colectivos sociales con mayores dificultades para acceder a un empleo
  • Servicios de apoyo al autoempleo y por la puesta en marcha de nuevas iniciativas empresariales
  • Mejora del marco institucional del sistema nacional de empleo. Planificación de medidas de reforma y mejora del sistema nacional de empleo, como por ejemplo el reconocimiento de las habilidades profesionales adquiridas durante la actividad profesional en términos de titulaciones académicas oficiales o cualquier medida para modernizar o racionalizar la Administración

¿Cómo se estructura el Servicio Nacional de Empleo?

Anualmente, el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social publica una resolución en la que se aprueba el Plan Anual de Política de Ocupación. Este establece los objetivos a alcanzar en cada año en el conjunto de España y en cada una de las diferentes Comunidades Autónomas, así como los indicadores para valorar su grado de consecución. De este modo, el Plan Anual de Política de Ocupación se configura como un instrumento de evaluación de los servicios y programas de políticas activas de empleo desarrolladas por el Servicio Público de Empleo Estatal y las Comunidades Autónomas.

Los objetivos estratégicos del Plan Anual de Política de Ocupación de 2019 son:

  1. Promover la mejora de la empleabilidad de jóvenes menores de 30 años, con especial atención a los que presentan mayores deficiencias de formación y riesgo de precariedad laboral, mediante instrumentos como el Plan de Choque por el Empleo Joven (2019-2021), la Garantía Juvenil y la coordinación con el sistema educativo.
  2. Potenciar el empleo como principal instrumento de inclusión social, mejorando de manera prioritaria la activación e inserción de personas en paro de larga duración y de las mayores de 45 años.
  3. Promover una oferta formativa dirigida a las necesidades del mercado laboral, ajustando mejor las competencias y facilitando las transiciones laborales, mediante el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral (órdenes ministeriales que regulan la oferta formativa y su financiación, el Catálogo de especialidades formativas y el Registro de entidades formativas).
  4. Mejorar el desempeño de los servicios públicos de empleo modernizando los instrumentos del Sistema Nacional de Empleo (SNE).
  5. Abordar las políticas de activación desde una perspectiva holística que tenga en cuenta sus dimensiones sectorial y local, y estableciendo marcos de colaboración con empleadores, interlocutores sociales y otros agentes públicos y privados.

A continuación, el Plan Anual de Política de Ocupación de 2019 establece unos objetivos estructurales o ejes de intervención a partir de los cuales lista todos los servicios y programas propios del SNE y de las Comunidades Autónomas, agrupándolos como sigue:

  • Orientación
  • Formación
  • Oportunidades de trabajo
  • Igualdad de oportunidades
  • Emprendimiento
  • Mejora del sistema institucional del SNE

Se establece un presupuesto de 5.793.704, 91 € y define de manera detallada un sistema de indicadores para cada medida. A modo de ilustración:

 

 

Valoración.

Por lo tanto, sobre el papel parecería que el SNE tiene una estructura robusta, objetivos, recursos y un buen sistema de rendición de cuentas y que, por tanto, los buenos resultados no deberían tardar en llegar. De todos modos la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIRef) ha encargado recientemente un estudio al Instituto Cerdà donde se pone de manifiesto que las políticas activas de empleo supusieron entre 2007 y 2015 el gasto público en torno a los 55.000 M € y que hay un grave déficit en la calidad y la transparencia de la información y, por tanto, en la rendición de cuentas que las administraciones no hacen (o no publican) evaluaciones sistemáticas de la eficacia / eficiencia de las políticas activas de empleo ; los datos públicos sobre las políticas activas de empleo presentan importantes deficiencias que dificultan el ejercicio de evaluación y verificación por parte de terceros.

Resulta evidente que algo falla cuando se gastan tanto dinero público y no se conoce cuál ha sido el impacto de las políticas activas de empleo. Tanto si los niveles de paro son los más altos (Andalucía, 28.9% de tasa de paro según EPA del INE, 2016) como si son de los más bajos, (La Rioja, 13.6% de tasa de paro según EPA del INE, 2016) hay colectivos sociales con un riesgo crónico de exclusión laboral y hay un problema enorme de empresas que no encuentran los recursos humanos cualificados, como por ejemplo el sector del mantenimiento industrial y de instalaciones de redes de suministros y servicios. El rol del SNE y de las políticas activas debería repensarse.

 

 

 

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diciembre 13, 2019

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