Las estructuras socioprofesionales de los países con mayores niveles de bienestar cuentan con más trabajadores en los niveles medios de la estructura de ocupación y con menos trabajadores en los niveles de más cualificación, pero también en los de menor cualificación: predominan los técnicos cualificados en la estructura socio-profesional, el tejido productivo es de alto valor añadido, existen unos niveles de fracaso escolar muy bajos, prácticamente no hay paro y, mayoritariamente, los jóvenes optan por la formación profesional en sus estudios postobligatorios en detrimento de la universidad. Estos son los casos de Dinamarca, Reino Unidos, Alemania, Suecia, Austria, Noruega, Finlandia y Holanda, entre otros.

Por otro lado, existen otros países del ámbito europeo donde la estructura socioprofesional presenta características distintas: los trabajadores se concentran mayoritariamente en los niveles de alta y baja calificación, con un menor peso relativo del número de trabajadores calificados como técnicos intermedios. También existen unos niveles de paro elevados -por encima del 10% de la población activa-, existe un nivel elevado de fracaso escolar en la educación obligatoria y la mayoría de jóvenes optan por ir a la universidad o bien desean acceder al mercado de trabajo. Los estudios profesionalizadores no tienen demasiado prestigio social. En este grupo podemos encontrar la mayoría de países del Sur de Europa

Fuente: elaboración propia a a partir de los datos del «III Pla de Formació Professional a Catalunya. 2013-2016», del Consell Català de Formació Professional (Generalitat de Catalunya)

En este contexto, cabe cuestionarnos si nos estamos tomando en serio la formación profesional como el instrumento que puede modificar esta realidad.

 

La Formación Profesional (FP) como solución:

La Formación Profesional (FP) en España está estructurada de esta forma:

  • Formación profesional inicial. Incluye los Ciclos Formativos de Grado Medio (de 2 cursos académicos de duración) y los Ciclos Formativos de Grado Superior (también de 2 cursos de duración). El Grado Medio es accesible desde la formación obligatoria, como el Grado Superior lo es desde Grado Medio y Bachillerato. De hecho, el Grado Superior forma parte de la formación superior, como los grados universtiarios aunque, a diferencia de estos, históricamente han sido excluídos de los Campus Universitarios. La oferta de los Ciclos Formativos es muy extensa y se estructura por familias profesionales.
  • La formación para el empleo, que va destinada a jóvenes que no han superado con éxito la educación obligatoria y personas que -por las razones que sea- necesitan un reconocimiento oficial de su cualificación profesional. La formación para el empleo se estructura en cursos relativamente cortos cuya superación permite tener el título llamado Certificado de Profesionalidad. La oferta de los Certificados de Profesionalidad es muy extensa y se estructura por familias profesionales.

  • La formación permanente, que va dirigida mayoritariamente a trabajadores en activo y las empresas pueden bonificarse el coste de la formación con los pagos que las empresas hacen a la Seguridad Social. La formación se organiza privadamente y es contratable por las empresas.

formación profesionalFuente: elaboración propia a partir de los datos del Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya

Puede toda esta oferta mejorar la estructura socio-profesional del país? De entrada, la formación profesional cuenta con mucho menos prestigio social que la Universidad, y las familias la ven todavía como la opción para los alumnos que fracasan en su etapa obligatoria. Además, la universidad compite con la formación profesional en lugar de complementarse, y esto es un error de política educativa mayúsculo que nadie se atreve a abordar. De hecho, en noviembre de 2017 la Comisión Europea hizo una llamada de atención en España por el bajo número de estudiantes de FP en comparación con otros países de la UE, donde de hecho el porcentaje de alumnos de 15 a 19 años más que dobla (29%) la media española (12%).

 

Nuevas tendencias para la esperanza

De todos modos, cuatro hechos permiten entrever un posible cambio fundamentado en el elevado grado de ocupabilidad que generan los estudios de FP inicial, como así lo demuestra el estudio anual sobre la Inserción Laboral de los Enseñamientos Profesionales de 2016. Por familias profesionales, los que tienen un mayor grado de inserción laboral son la fabricación mecánica (67%), las industrias alimentarias (66%), la marítimopesquera (64%), la agraria (63%), hostelería y turismo (62%) y instalación y mantenimiento (61%).

Fuente: Informe ‘Inserció Laboral dels Ensenyaments Professionals (2016), elaborado por el Departament d’Ensenyament y el Consell General de Cambres de Catalunya

 

Los hechos a los cuales hacíamos referencia previamente son:

  • Inicio del Desarrollo de la Formación Profesional Dual. El estudiante deviene también un aprendiz: la formación se lleva a cabo en el centro educativo y en la empresa, que trabajan de forma coordinada y se corresponsabilizan de la formación del alumno. El centro imparte los conocimientos imprescindibles, mientras se deja el grueso del conocimiento práctico mediante el trabajo en la empresa. Este modelo se inspira en el caso de Alemania, donde un 40% de los estudiantes de FP intercalan estudios y prácticas en empresas. En Cataluña se empezó a implantar este modelo el año 2012. Según recoge el estudio del CTESC «La FP Dual a Catalunya«, su grado de inserción alcanza el 70%, tiene un 76% de contrataciones a tiempo completo (55 % en la FP tradicional) y un 52% cobra más de 1.200 € brutos mensuales (27% de titulados de FP tradicional). Sin embargo, sólo un 4,3% del total de estudiantes de FP (5075 alumnos) cursaba esta modalidad el curso 2015/2016. 
  • La consolidación de la oferta privada. Durante los últimos años también ha crecido la oferta de FP por parte de los operadores privados, hasta el punto en que se ha convertido en un nicho de mercado más allá de los agentes tradicionales del mundo de la educación (órdenes religiosas, cooperativas, centros públicos, etc.). Siguiendo el modelo de la formación a distancia también se ha encontrado una oportunidad de negocio dada la fuerte demanda. Aquí puede mencionarse los casos de iFP (Innovación en Formación Profesional) y el de Ilerna, que actualmente es la empresa líder en España en FP a distancia. Igualmente, la UOC ofrece FP desde 2016 en una iniciativa conjunta con Jesuïtes Educació, y actualmente cuenta con una oferta de ocho ciclos formativos de grado superior. 
  • Los campus integrados de formación profesional. Algunas universidades están optando por desdibujar las fronteras tradicionales entre formación universitaria y formación profesional, incorporando la segunda en el entorno universitario. Se trata de una tendencia que prevemos que se acelerará durante los próximos años dada la elevada ocupabilidad de los perfiles técnicos. El caso del Campus Professional de la UVic-UCC es paradigmático, y ofrece FP en los sectores agroalimentario, de tecnologías de comunicación y sanitario.
  • Se han creado estructuras de apoyo a la consolidación de la formación profesional. Más allá de los poderes públicos, son muchos los actores a quien debemos agradecer su esfuerzo para apoyar la formación profesional: la Fundació Barcelona Formació Professional, el Consell General de Cambres de Catalunya, la Fundación Bertelsmann y la Alianza FP Dual quizás sean los ejemplos más destacables.

En definitiva, la formación profesional es la oportunidad para mejorar la ocupabilidad de las personas, proveer los perfiles profesionales que las emrpesas demandan y también para mejorar la distribución de la estructura socioprofesional de nuestro país, donde faltan técnicos medios calificados. U·TRANS tiene en esta apuesta una de sus lineas de expertez.

 

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