Durante los últimos años se ha puesto de moda el concepto de Economía Circular. Administraciones, empresas y sobre todo expertos en medio ambiente lo presentan como la solución a los actuales problemas de la humanidad. Sin embargo, muchos ignoran que también puede ser una vía para un nuevo modelo de crecimiento sostenible, integrador e inteligente de acuerdo con la Estrategia Europa 2020.

Es por ello que nos entrevistamos con Dolors Núñez, experta en Economía Circular, para que nos introduzca este nuevo modelo económico y nos explique qué se está haciendo en nuestro entorno para promoverlo.

Durante los últimos años se ha puesto de moda hablar de la economía circular, pero la mayoría de la gente piensa automáticamente en el reciclaje. ¿Qué es exactamente eso de la economía circular? Y en qué se diferencia del reciclaje?

El concepto de Economía Circular es muy amplio y abarca desde usos más eficientes del agua y de la energía, hasta acciones para la reinclusión de residuos en el sistema de producción. Empezando por el diseño de productos y servicios que permitan alargar la vida de los recursos y su reutilización.

La economía circular nos invita a pensar diferente. A cambiar el modelo lineal de economía basado en «extraer-producir-usar-tirar» a un nuevo modelo circular que se centre en la eficiencia de los recursos, que mantenga los productos y los materiales el máximo posible dentro del ciclo económico a través de la reutilización, la compartición, el reciclaje, la remanufacturación y la revisión del diseño y de los procesos.

El reciclaje, por lo tanto, es una de las estrategias posible de la economía circular, pero la clave está en el diseño de productos, servicios y procesos para facilitar la reutilización de los materiales y su reciclaje y valorización.

¿La economía circular es una oportunidad de negocio para la economía catalana?

La economía circular no sólo es respetuosa con el medio ambiente, sino que es una fuente para la innovación, un nuevo modelo que incrementa la eficiencia, disminuye el uso de los recursos y ahorra costes. Puede suponer una oportunidad económica para las empresas para encontrar nuevos modelos de negocio y generar nuevas oportunidades comerciales y beneficios y crear empleo.

¿En qué situación nos encontramos actualmente en Cataluña? ¿De qué ventajas competitivas disponemos y en qué vamos mal respecto al resto de la Unión Europea?

Según el estudio «L’Economia Circular a Catalunya», elaborado por ACCIÓ, en Cataluña existen 391 empresas que ofrecen soluciones de economía circular. En el año 2014 sumaban una facturación de 4.090 millones de euros y daban trabajo a 70.419 trabajadores. Además, disponemos de 217 centros y grupos de investigación trabajando en este ámbito.

También es importante destacar que en Cataluña disponemos del conocimiento y también de la experiencia para poder implantar estas dinámicas. Por otra parte, el tejido industrial y empresarial catalán es muy diverso y esto facilita la simbiosis y la cooperación, ya que muchas veces los procesos asociados a la valorización y reutilización traspasan las fronteras de la empresa y requieren de otros actores.

¿De qué mecanismos disponen actualmente los diversos niveles de la administración para impulsarla?

La Comisión Europea aprobó en 2015 un paquete de medidas para el fomento de la economía circular que afectan a todo el ciclo de vida del producto, desde el diseño, abastecimiento, fabricación, gestión de residuos, materias primas secundarias y consumo. Este paquete recoge acciones específicas para plásticos, alimentación, materias primas críticas, biomasa y bioproductos. El Gobierno de España también trabaja en el desarrollo de una estrategia de economía circular que quiere contar con la participación de diferentes agentes implicados en el desarrollo de sus potencialidades.

¿Y en Cataluña? ¿Cómo se está promoviendo este modelo?

Un buen ejemplo sería el Pacto Nacional para la Industria, aprobado en julio de 2017, que fija la economía circular como uno de los ejes para desarrollar la competitividad de las empresas catalanas. El plan incluye acciones para promover el concepto de Economía Circular y su aplicación en Cataluña, fomentar los proyectos empresariales y de innovación en este ámbito, promover la eficiencia y el ahorro energético y de recursos y poner al alcance de las empresas instrumentos que permitan esta transformación.

Entre estos instrumentos se puede destacar los Cupones de Ecoinnovación, que son herramientas sencillas y flexibles que permiten a las empresas innovar en su modelo de negocio basándose en criterios de economía circular, aplicar el ecodiseño para sus productos así como mejorar los ciclos de vida.

¿Como se puede, desde la administración local, fomentar este modelo? ¿Qué casos de éxito existen actualmente en Cataluña?

La administración local también está trabajando en este campo, favoreciendo la prevención y la reutilización de residuos en proyectos de simbiosis industrial. Una recopilación de diferentes iniciativas se puede encontrar en la Guía de Iniciativas Locales hacia la Transición Energética en los Polígonos Industriales, elaborada por el Pacto Industrial de la Región Metropolitana de Barcelona.

¿Y los ciudadanos y empresas? ¿Cómo podemos impulsar la economía circular a pequeña escala, en nuestro día a día?

Disponemos de buenos ejemplos de empresas trabajando según los criterios de Economía Circular como Zicla, que diseña productos con residuos local; Damm, que vende a granjas el residuo generado en la producción de la cerveza, etc. En este sentido, los consumidores tendrán que jugar un papel importante, no sólo en la prevención de generación de residuos, separación selectiva, y reciclaje, sino también en modificar los hábitos y criterios de consumo.

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