Como veíamos en el artículo anterior (¿Quién paga realmente la investigación?), en los países desarrollados son los agentes privados (empresas e instituciones privadas sin ánimo de lucro) quienes apoyan la mayor parte de la inversión en I+D. A través de este artículo queremos analizar el papel de las políticas públicas que se llevan actualmente a cabo para que el sector privado continúe invirtiendo en I+D.

La I+D privada en Cataluña y España

La Estrategia de Lisboa (la antecesora de la Estrategia Europa 2020) fijaba que, para 2010, por lo menos dos tercios del esfuerzo económico para la I+D fuesen de origen privado. Aunque estamos lejos de alcanzarlo, en Cataluña el peso del sector privado (empresas + instituciones privadas sin ánimo de lucro) ha ido aumentando de manera progresiva hasta el 57,5% de 2015. El dato global de España se mantiene en niveles aún inferiores, en el 46%, según los datos de la OCDE.

Centrándonos en hacer un análisis sobre el estado de la I + D en las empresas catalanas tomando como referencia el Baròmetre de la Innovació a Catalunya 2016 (3ª edición), elaborado por ACCIÓ, se constata como una cuarta parte de las empresas catalanas de 9 o más trabajadores adquieren o desarrollan I+D. En el caso del sector industrial, el porcentaje llega al 39’4%. Según se deduce de este informe, los buenos resultados de la inversión en I+D en las empresas catalanas parecen claros: un 56% aumentaron los recursos destinados a la investigación entre 2014 y 2015, mientras que solamente un 6’9% los recortaron.

Podemos constatar cómo, a pesar de que la inversión en I+D se haya mantenido a la baja durante la crisis, es cierto que los distintos niveles de la administración han potenciado varios mecanismos de apoyo a la iniciativa empresarial a la I+D. Analicémoslos.

 

Vías de financiación de la I+D en las empresas a nivel catalán

Por un lado, en el caso de la Generalitat, ACCIÓ es el órgano que centraliza la mayoría de ayudas públicas. Se prevé que, a lo largo de 2017, el Gobierno habrá destinado hasta 43M€ en programas de apoyo a la innovación empresarial (el año 2016 fueron 35). Algunos programas que destacan en este sentido son:

ACCIÓ también gestiona parte de los fondos FEDER, en plena coherencia con la estrategia de especialización inteligente en I+D de Cataluña (RIS3CAT):

Por otro lado, también existen otras iniciativas que, desde el mundo privado, quieren impulsar la innovación tecnológica, en particular a las pymes catalanas. Esta es la finalidad de MÉS PIME, un centro de excelencia impulsado primordialmente por PIMEC y Eurecat que quiere ofrecer metodología, conocimiento e innovación tecnológica permanente, cofinanciando hasta el 50% sus proyectos. La misma PIMEC ofrece también asesoramiento para aquellas empresas que inviertan en I + D + i.

 

Vías de financiación de la I+D en las empresas a nivel estatal:

El órgano que centraliza la financiación a la I+D en empresas es el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), adscrito al Ministerio de Economía y Competitividad. Sus funciones están específicamente centradas en dar apoyo a las empresas para aquellas transformaciones que impliquen la innovación en ámbitos como la financiación, la internacionalización y otros servicios de valor añadido a través de varios instrumentos. Durante 2015, el CTI financió directamente 1.016,55M €, en buena parte gracias a fondos europeos, en proyectos de I+D en empresas. Ejecutó más del 15% de la I+D total de las empresas españolas.

Además de proporcionar la financiación, el CDTI puede emitir el Informe Motivado para las desgravaciones fiscales para actividades de I+D, que tienen por objetivo premiar el esfuerzo de las empresas en el desarrollo de actividades innovadoras, permitiendo aminorar la cuota íntegra del Impuesto de Sociedades hasta el 100%, incrementando su competitividad e incentivando la mejora continua de sus productos y procesos. El potencial de deducción fiscal de este incentivo puede ascender hasta el 59% de los gastos en proyectos de I + D y de un 12% en proyectos calificados como IT.

 

Vías de financiación de la I+D en las empresas a nivel europeo: Horizonte 2020

Horizon 2020 es el programa comunitario destinado a la financiación de proyectos transnacionales en investigación e innovación. A través del SME Instrument se ofrecen subvenciones a fondo perdido a pequeñas y medianas empresas con proyectos propios (individualmente), innovadores de gran impacto y potencial de crecimiento internacional. El presupuesto total es de 3000M€ durante todo el período de programación actual (2014-2020), y se reparte en convocatorias periódicas, cada 3 meses aproximadamente.

Durante el primer año y medio del periodo de programación en Cataluña se beneficiaron más de 50 pymes, el 5% de las que recibieron ayudas en el total de la UE, que recibieron entre 50.000 € y 2’5m € por llevar a cabo estudios de viabilidad y financiar sus actividades de innovación y desarrollo para poder llevar sus proyectos en el mercado.

El SME Instrumento plantea dos fases de acceso para todas las pymes:

  • FASE 1: Estudio de concepto y viabilidad. Especialmente recomendada para aquellas pymes que quieran definir y consolidar su modelo de negocio sobre todo en el mercado europeo, más que en el local. Se proporcionan ayudas de 50.000 € para evaluar riesgos, explotar la propiedad intelectual, hacer estudios de mercado o de diseño y validar la viabilidad del proyecto, entre otros.
  • FASE 2: I+D, demostración y aplicación comercial. Destinada a desarrollar el proyecto y hacer el bridge to market a través del coaching para maximizar las opciones de éxito. Ofrece ayudas del 70% para proyectos entre 0’5 y 2’5M€.

Valoración:

Durante los últimos años, la administración ha impulsado vías de financiación para facilitar la I+D en las empresas. No obstante, también es cierto que -como en muchos otros ámbitos- se echa en falta que las propias agencias no hayan elaborado una evaluación ex-post de la implementación de sus políticas públicas, y más aún si se trata de subvenciones a fondo perdido. Esta es una tarea clave a la hora de priorizar una u otra política pública.

Ahora bien, desde el ámbito académico existen diversas publicaciones de la Cátedra de Innovación y Empresa de la Universidad Rovira i Virgili (URV) a través de las que se ha analizado el efecto directo de estas subvenciones sobre la capacidad innovadora de las empresas, entre otros.

Como conclusión, es necesario que la administración siga implementando este tipo de ayudas a la vez que aumente cuantitativamente la dotación, así como también que evalúe los resultados del impacto alcanzado.

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