Desde hace cierto tiempo que estamos viviendo un apasionante debate sobre los conceptos de democracia y participación ciudadana. El impacto de las nuevas tecnologías ha facilitado de forma indiscutible el acceso de la ciudadanía a la información (y de ahí surgen conceptos como el de la Transparencia o el Open Data), y en este sentido, se quiere empoderar a los ciudadanos para que se conviertan smart citizens. El debate principal tiene lugar a la hora de fijar cuáles son los límites de la participación y en valorar la utilidad de las nuevas formas de democracia participativa, como las consultas ciudadanas o las peticiones en línea.


#ShiftDemocracy

Varios movimientos ciudadanos han demostrado que la ciudadanía quiere explorar nuevas vías de participación. La democracia ya no puede entenderse tan solo como la opción a elegir entre dos o tres formaciones políticas cada 4 años. En un solo voto, entre el blanco o el negro, no se pueden expresar opiniones elaboradas sobre las preferencias de la ciudadanía en materia económica, cultural, religiosa, ciudadana, .. No, no es suficiente. La ciudadanía quiere participar más y mejor.

4 Years from Now, o la necesidad de innovar constantemente

Durante el Mobile World Congress, tiene lugar el 4YearsFromNow, el salón de emprendimiento para empresas start-up del sector de la telefonía. Debe su nombre a que en 4 años el mundo cambia tanto que las disrupciones sociales y tecnológicas del día de hoy, con un impacto aún limitado, en 4 años serán globales y posiblemente generarán más movimiento económico que el PIB de ciertos países. Como ejemplo se suele citar el caso de Blackberry, en su día líder mundial en servicios de telefonía para empresas, pero a día de hoy en día residual porque se equivocó a la hora de apostar por un teclado analógico. Vivimos en una «modernidad líquida», como apunta el sociólogo Zygmunt Bauman y actualmente las opiniones y necesidades cambian de manera tan rápida que un mandato con una duración de 4 años se convierte en una eternidad.

Inteligencia colectiva: el Smart Citizenship

Para que una sociedad disponga de un sistema político plenamente democrático no basta con poner las urnas cada cuatro años. Para crear mecanismos de participación eficientes, que permitan desarrollar la inteligencia colectiva (‘Smart Citizen’) por encima de la inteligencia individual de los representados hay una ciudadanía informada y predispuesta a participar, con condiciones institucionales que favorezcan esta participación, como un periodismo verdaderamente libre y un sistema judicial que responda a sus necesidades.

We the People

La Casa Blanca, la sede del poder ejecutivo de los Estados Unidos de América, publicó en enero de 2014 un portal donde cualquier ciudadano americano podía hacer elaborar una petición y, en caso de que ésta lograra el apoyo de 100.000 ciudadanos en 30 días, la Casa Blanca se comprometía a dar respuesta. El éxito de iniciativas como ésta se ha visto superado a la hora de implementarlas a nivel local, ya que la movilización ciudadana es proporcional a la proximidad de los efectos que pueda tener en comunidades con un mayor grado de capital social.

El papel clave de la tecnología: experiencias de proximidad

En U · TRANS sabemos experiencias como las que hemos puesto en marcha en municipios como Gavà y Castelldefels, pioneros a nivel internacional en democracia participativa, nos permiten prever que, dentro de 4 años, seguramente encontraremos normalizadas en nuestras vidas sistemas inteligentes de consultas ciudadanas para decidir el nombre de una nueva plaza del barrio, para priorizar presupuestos participativos o para sugerir mejoras en nuestros barrios.

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