Periódicamente, los organismos internacionales, creados por los estados para alcanzar determinados objetivos a nivel global, hacen programas plurianuales para alcanzarlos. Este es el caso de Naciones Unidas, que en 2015 puso en marcha el proceso para la consecución de los 17 objetivos que han de transformar el mundo fijándolos en la agenda global y que ya están oficialmente operativos desde la resolución del 25 de septiembre de 2015 de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Como todos saben, el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas depende mucho, en la práctica, de la buena voluntad de los actores internacionales por excelencia, que son los estados. Pero nada impide que otros actores de la sociedad civil y también administraciones locales o regionales colaboren para forjar estrategias y proyectos que permitan transformar los objetivos en realidades que incrementen la calidad de vida y las oportunidades para las personas.

Desarrollo local y sostenibilidad.

Se han establecido un total de 17 objetivos que en ellos mismos definen qué es la sostenibilidad: no sólo nos dicen cuáles son estos objetivos sino como debemos conseguirlos. Tradicionalmente, cuando se ha hablado de desarrollo desde organismos internacionales de manera implícita se hace referencia a países en vías de desarrollos que todavía presentan carencias muy básicas como por ejemplo que amplios sectores de su población estén excluidos de la alimentación, la sanidad o la formación más elemental. Esto ha sido así, pero al hablar de desarrollo sostenible ya se está aludiendo -ahora de manera explícita- a todos los países del mundo. Porque, por ejemplo: ¿es sostenible un sistema económico que pone en circulación grandes cantidades de plástico que luego acaban formando parte de la cadena trófica de los animales marinos? ¿Es sostenible un sistema económico que pone grandes trabas al uso de energías limpias y que, por tanto, contribuye al cambio climático? ¿Es sostenible una sociedad en una mitad puede llegar a sentirse intimidada por la otra por razón de sexo o género? ¿Es sostenible un sistema económico, social y financiero que mantiene siempre una porción significativa de su población excluida del mercado laboral? Está claro que no. Por ello, el concepto de desarrollo local sostenible apela a toda la Humanidad, sea cual sea su actual nivel de vida o renta.

La lista de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es larga, pero vale la pena entretenerse en leerla. Cualquiera de los objetivos puede ser adaptado a escala local, en cada territorio. La voluntad subyacente de este programa de Naciones Unidas es confiar en que, si todas las organizaciones y entidades trabajan alineadamente, el impacto global será real y en clave positiva. El programa no dice qué hay que hacer y sí ofrece un marco común para la reflexión crítica de mi empresa, de mi asociación, de mi barrio, de mi pueblo, de mi comunidad de vecinos, de mi familia, del mi país … a partir del cual puedo elaborar proyectos y acciones de la más diversa índole encaminadas hacia unos objetivos comunes.

Entre los riesgos, puede pasar que el programa ODS se convierta en una moda, una marca en la que todo el mundo se apunte pero que no signifique ningún cambio en la manera de trabajar, pensar, consumir, hacer, desplazarse, relacionarse, aprender, trabajar, etc. Esto, sin embargo, depende de todos nosotros, porqué el programa es sólo un esquema a partir del cual empezar a trabajar y en el que empresas, administraciones y ciudadanía estamos llamados a participar.

Monitorizando el avance

Respondiendo la iniciativa OSD lanzada por Naciones Unidas en 2015, ya están saliendo varias propuestas de monitoreo de los avances que se están produciendo. Aquí cabe mencionar la Red Española para el Desarrollo Sostenible que ha publicado el informe Mirando Hacia el futuro: ciudades sostenibles. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 100 ciudades españolas (2018). Hay que confiar en que ésta y otras iniciativas vayan empujando los actores sociales, económicos, políticos e institucionales hacia la adopción de estrategias de desarrollo local orientadas en los ODS. Seguro que esto provocará que, por ejemplo, las administraciones locales programen sus políticas públicas en desarrollo local teniendo en cuenta los ODS de Naciones Unidas para 2030.

También hay que destacar otras iniciativas que derivan directamente de los ODS como por ejemplo el concepto de «resiliencia urbana» entendido como la capacidad medible de cualquier sistema urbano, con sus habitantes, de mantener la continuidad a través de todos los choques y tensiones, adaptándose positivamente hacia la sostenibilidad. Igualmente, destaca la celebración del día mundial de las ciudades el día 31 de octubre de 2018, promovido por Naciones Unidas y que tiene por motivo la construcción de ciudades resilientes y sostenibles.

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diciembre 10, 2018

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