La inversión en ciencia e investigación es un motor económico clave para avanzar hacia la sociedad del conocimiento. Los países que optan por invertir en fomentar el talento humano superando un modelo de explotación de los recursos naturales, desarrollando sistemas nacionales de investigación potentes en estrecha colaboración entre los sectores público y privado y el mundo académico, son los más inmunes a los ciclos económicos y los que, en definitiva, generan más riqueza a largo plazo.

La financiación de la investigación

En el caso de Cataluña, si echamos un vistazo al origen de la financiación a la investigación (datos de 2013) podemos ver como el 55’18% de los fondos provienen del mundo privado, un 33’44% de administraciones públicas y un 7’38% de fondos extranjeros.

financamentrecerca

Por otra parte, si analizamos las concesiones de financiación europea para proyectos de investigación, vemos como Cataluña recibe el 56,6% de las ayudas europeas otorgados en España por el Consejo Europeo de Investigación (ERC), creado en el marco del programa de la UE Horizon 2020, y el 3’3% de las ayudas otorgadas por la ERC en todas las convocatorias, a pesar de que Cataluña sólo dispone de un 1,2% de la población del Espacio Europeo de Investigación (ERA).

graficerc

Gráfico: número de concesiones por cada millón de habitantes. Cataluña triplica los datos de la media de la ERA.

Los aceleradores de la investigación

A lo largo de los últimos quince años, se han impulsado varias iniciativas para el fomento de un entorno propicio para la investigación. Una iniciativa que se puso en marcha en el año 2000 fue la Institució Catalana de Recerca i Estudis Avançats (ICREA), con la finalidad de captar investigadores de todo el mundo y facilitar el retorno de aquellos investigadores que hayan llevado a cabo su trayectoria fuera de Cataluña. La experiencia en los últimos años nos corrobora su éxito: un investigador ICREA genera siete puestos de trabajo cualificados con el dinero conseguido de forma competitiva. Por cada euro que cuesta un salario de ICREA, sus proyectos captan 2’7 € en fondos competitivos. Solo en 2015, los investigadores del centro captaron unos 56 millones de €, la mitad de ellos provenientes de fondos europeos (principalmente, las convocatorias del ERC y del programa Horizon 2020).

Fruto de los compromisos formulados en el Pacte Nacional per a la Recerca i la Innovació, en 2003 se creó la Institució CERCA, que acoge a más de cuarenta centros de investigación, la gran mayoría de los cuales centrados en ciencias de la salud, ciencias físicas e ingenierías. La finalidad es responder a las necesidades específicas para el desarrollo, seguimiento y financiación estructural de los centros de investigación a través de un modelo más flexible que facilite unos mejores datos de excelencia e internacionalización, a través de la evaluación periódica de resultados y misión de acuerdo con los estándares internacionales.

El Reconocimiento

Uno de los elementos clave para potenciar la ciencia y la investigación es su reconocimiento público. En este sentido, la iniciativa más mediática son los Premios Nacionales de Investigación, impulsados por la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació (FCRI) con el apoyo del Gobierno Catalán para divulgar y premiar la actividad científica. Los premios se dividen en cinco categorías: el principal es el propio Premio Nacional de Investigación en sí, galardonado con la cantidad de 40.000 €, pero también se reparte en las categorías de Talento Joven, Comunicación Científica, Mecenazgo Científico o el Partenariado Público Privado en investigación e Innovación. Este año la primera categoría se entregó al médico e investigador Manel Esteller, director de programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge (IDIBELL), reconocido mundialmente por su labor científica contra el cáncer.

Conclusión:

Cataluña es una región europea líder a nivel científico. Así lo corroboran los datos comparativos con la media española y europea, que nos demuestran tanto la apuesta a largo plazo por un ecosistema innovador ideal para científicos de alto nivel como por la alta capacidad de atraer inversiones de más allá del sector público. No obstante, entre las debilidades podemos señalar la dificultad de colaboración entre los diversos agentes innovadores. En este sentido, un reto de vital importancia es impulsar el bridge to market, es decir, la transferencia del conocimiento científico y sus resultados en la investigación aplicada y, en última instancia, hacia el mercado. Si bien es cierto que se han realizado esfuerzos ingentes para el fomento de la investigación, a día de hoy el reto es consolidarla en innovación.

Deja una respuesta